domingo, 19 de febrero de 2017

Escuellas; espectacular

Después de darle vueltas y más vueltas, finalmente y en el último momento antes de subir al balneario de Panticosa, Rafa me comenta que no ha estado nunca en ese valle (Ripera) que sale a la derecha. De repente se me enciende una luz y le digo que ya tengo la solución a nuestras dudas, Escuellas; yo no he subido y Rafa no conoce el valle y como es cara N que es lo que veníamos a buscar ya que nos dicen que hay polvo, ahí que nos vamos, lejos de las aglomeraciones del Balneario. Y para nuestra satisfacción la pista está prácticamente toda con nieve.


Escuellas 2.507m y sus mágnificas palas bien orientadas al N-NO.

Salimos a las 9:20 horas del merendero de la ripera. La pista no está toda con nieve, está casi toda pero por lo menos 10 veces nos tenemos que quitar y poner los eskies. En algo menos de 2 horas nos ponemos en el collado de Yenefrito 1.818m. Hasta aquí la nieve está dura (luego primavera), pero de aquí para arriba el polvo empieza a ser considerable, así que para arriba. 


Rafa en el cuello de Yenefrito
Comenzamos a subir a buen ritmo, al principio seguimos por la huella de unos chavales pero pronto nos damos cuenta de que su dirección no es la más adecuada por lo que decidimos abrir nuestra propia huella.

Rafa en las primeras zetas, detrás la sierra de Partacua
 Para nuestra satisfacción, una vez metidos en el vallecito que hace el monte, nos damos cuenta que no hay nadie, ni una huella, todo el monte para nosotros solos.

Rafa abriendo huella, anora toca hacer un flanqueo hacia la izquierda.
A buen ritmo, llegamos a un colladito donde quitamos los eskies. Descartamos la cumbre, Rafa está nervioso, el polvo se ha apoderado de él y no lo lleva demasiado bien.

Rafa nervioso, esperando la hora de bajar

Primeros giros, la nieve impoluta
Bajamos 200m de desnivel y decidimos volver a subir, la nieve está espectacular.

Vuelta para arriba


Rafa destrozando las palas...


Todo el monte para nosotros solos...

Que inmenso placer

Ion gozando 

La nieve excelente hasta el mismísimo collado de Yenefrito, de aquí para abajo una excelente primavera.

Ion en los últmos giros antes de llegar al collado de Yenefrito

Después de remar un rato la pista hay una subida de unos 10 minutos. Nos ponemos los eskies en la mochila y en un tris estamos en los alto para bajar rápidamente hasta el coche por la pista.

Escuellas desde antes de la subida de la pista
 En definitiva, un gran día de esquí, en un lugar solitario, con nieve excelente y la compañia del depredador del polvo, Rafa. En total han sido unas 6 horas de actividad.